
En nuestro escudo nacional encontramos, entre otras cosas, una Biblia abierta exactamente en Juan 8:32, donde Jesús dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres.”
Más adelante él dijo: “Yo soy el camino, y la verdad, y la vida…” (Juan 14:6), es decir, Jesucristo es la verdad, si le conocemos llegaremos a ser verdaderamente libres, ¿libres de qué?, del pecado que tan fácilmente nos enreda, pues todos somos pecadores (Romanos 3:23).
Muchas personas piensan que conocen a alguien porque saben cómo se llama en donde vive, o porque estudian o trabajan juntos, pero no por esto en verdad se conoce a alguien. Saber lo que es capaz de hacer, cuáles son sus gustos y/o debilidades, eso es realmente conocer.
Por definición conocer es tener una relación o trato con alguien. Así son los verdaderos amigos. A esto se refería Jesús al decir: “Y conoceréis la verdad, y la verdad os hará libres”, o sea, a tener, más que simplemente información, una relación con él.
Todos queremos ser salvos y vivir eternamente. Muchas personas y religiones hacen parecer la salvación como algo muy difícil de alcanzar, que conlleva una vida de cohibiciones y monotonía, mas no es así. En realidad, es fácil llegar a tener vida eterna, Jesús dijo: “Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado” (Juan 17:3).
¿Ves que es más fácil de cómo algunos quieren hacerlo parecer? Solo necesitas tener una verdadera relación con Jesús para tener la libertad que se siente al obtener la salvación.
Pero todo aquel que llega a conocer a Jesús lo ama, pues es tan atento, amable, y compasivo, que es imposible conocerlo y no amarlo. Y sin duda no hay mejor manera de demostrar el amor hacia alguien que obedeciéndole, y haciendo así que se sienta feliz. El apóstol Juan dijo: “En esto sabemos que nosotros le conocemos, si guardamos sus mandamientos” (1 Juan 2:3).
Cuando dos personas realmente se aman cada uno se preocupa por hacer feliz al otro. Por amor todo es fácil de hacer. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que dio a su hijo unigénito, para que todo aquel que en él crea, no se pierda, sino que tenga vida eterna” (Juan 3:16).
Asimismo, es cuando amamos a Jesús, queremos hacer que nuestro mejor amigo se sienta feliz con lo que decimos y hacemos. Él dijo: “Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando” (Juan 15:14).
¿Quieres obtener la libertad que da la salvación?, entonces conoce a Jesús, hazte su amigo, y te dará su salvación gratuitamente, a ti y a tu familia (Hechos 16:31). Le conocerás estudiando la Biblia. Dile en oración que quieres ser su amigo, pídele que te ayude a conocerlo, y tendrás libertad de tus pecados y debilidades; felicidad y paz en esta vida, y finalmente vivirás para siempre.
